Uno de los grandes problemas de las mypes es la carencia de conocimientos técnicos a la hora de iniciar un negocio, ya que muchos de los emprendedores no cuentan con una gran experiencia previa en el mundo empresarial, y han llegado a éste por necesidades económicas. Ahora estos pequeños y medianos empresarios pueden capacitarse sin siquiera tener que moverse de su comuna.
La Municipalidad de Colina presentó un proyecto enfocado al apoyo de emprendedores con capacitación en áreas de administración de empresas, entrega de microcréditos y asesoría constante, el cual es llevado adelante en un recinto único en Chile: el Centro del Emprendedor de Colina.
El proyecto se aplica desde diciembre de 2009 con recursos entregados por la delegación de la Unión Europea en Chile, correspondientes a 100 mil euros ($70 millones de pesos), que pone a disposición fondos de participación para organismos gubernamentales descentralizados del Estado, con el propósito de fortalecer redes sociales. La UE en nuestro país vio en el Centro del Emprendedor la posibilidad de colaborar para que la gente de Colina se desarrolle, generando nuevos negocios y creando empleos para ellos mismos.
Con estos fondos y bajo el alero de este proyecto, se ha capacitado hasta la fecha a más de 500 personas en cursos de computación impartidos por la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam), principalmente orientados a mujeres jefas de hogar. Mientras que en el segundo semestre de 2010 Duoc capacitará a 800 jóvenes de tercero y cuarto medio de colegios municipales de Colina.
TESTIMONIOS DE PARTICIPANTES
Paulina Bórquez es la creadora de www.ricoysano.cl, empresa que vende productos orgánicos (frutas, verduras, abarrotes, detergentes, etcétera) por internet. La emprendedora apuesta a convertirse en una de las principales empresas comercializadoras de estos productos del país.
“La idea de este proyecto nació a partir de la necesidad que tenía mi familia de consumir productos orgánicos”, cuenta Paulina.
“A través del Centro del Emprendedor hemos tenido el apoyo para buscar financiamiento. Asimismo, ellos nos han facilitado sus redes de contacto para abrir puertas; y lo más importante, es que estamos participando en el programa Emerge de Anglo American, programa de estudio que concluye con la posibilidad de financiar nuestro proyecto”, agrega.
Por su parte, Judith Álvarez tiene una empresa de chocolates y masas. Y en la actualidad ha llegado a ganar grandes cifras de dinero. “El emprendimiento nace con el fin de costear los estudios universitarios de nuestros hijos, en ese momento vimos una oportunidad en el negocio de la venta de chocolates, donde partimos con cosas mínimas. Al comienzo estaba sola pero luego se incorporó mi esposo, después recibimos el apoyo del municipio y empezamos a tomar cursos en el Centro del Emprendimiento, para poder expandirnos más. En épocas normales, vendemos al mes cerca de $1.000.000”.
Ernesto Pérez confecciona uniformes de trabajo y de colegios, y asegura que ser empresario no es tan difícil si se recibe apoyo. “Cuando se inicia un negocio de emprendimiento, uno cree que es el responsable de sustentar toda su propuesta, ya sea pidiendo préstamos o sacando plata de cualquier parte. Sin embargo, al llegar al centro uno recibe asesoría y orientación profesional, principalmente en el tema del financiamiento. Esto ahora me permite obtener ganancias cercanas a los $900.000 mensuales”.
También está el caso de Magaly Bahamondes, productora de lechugas hidropónicas. Ella ha recibido apoyo e ingresará al centro para participar del Capital Semilla y las capacitaciones.
“Como mi esposo quedó cesante, comencé a pensar qué podía hacer para llevar recursos a mi hogar, considerando que pertenezco a un sector rural. Entonces, tomé los recursos que tenía en ese momento (una parcela) y decidí buscar mi horizonte en el tema agrícola. En estos momentos estoy cultivando 14.000 lechugas hidropónicas y 1.200 almácigos; lo que me ha permitido salir adelante con mi familia”, afirma la empresaria.
Hernán Jeria es un agricultor de lechugas hidropónicas en arena. Este emprendedor sostiene que su negocio será “la agricultura del futuro” en cultivo intensivo. Trabaja en 700 metros cuadrados y cultiva sus lechugas “aprovechando el tiempo”. Su sueño es eliminar a los intermediarios mayoristas en la Vega -a quienes les vende- y tratar directamente con los consumidores.
“Hoy tengo crédito de Indap y de la Oficina Agrícola de la Municipalidad de Colina. Sin embargo, el cultivo de lechuga hidropónica partió como un hobby, pero cuando comencé a tener resultados y a ver que contaba con apoyo comencé a tener mayores ambiciones, en cuanto a incrementar mi producción y contar con más personas. El conocimiento que he obtenido en el Centro del Emprendimiento ha sido clave para mi negocio, ya que he podido acceder a información”, destaca Jeria.